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La sonrisa del que salva al equipo

Foto: QUIM PUIG

Jordi González es uno de esos deportistas que llama la atención, antes que nada, por su forma de ser. Alegre, extrovertido, sonriente, cercano. Trasmite. Infunde confianza, ilusión y mucha seguridad entre los hombres de su equipo. Y también lo percibe el jugador rival o el espectador, cuyo estado anímico tanto influye en el resultado final.

El puesto es crudo: portero. Aquel que tiene la última palabra. El último testigo de todas las derrotas. El ángel sin alas ni cuerdas atadas, siempre al borde del acantilado en en que habita.

Un vida deportiva en Bordils

Jugando a balonmano desde los 6 años, sigue haciéndolo a los 29 que ya ha cumplido. Toda una vida defendiendo la camiseta de su pueblo, de su deporte, de sus amigos. No siempre hizo de portero. Empezó como jugador y tuvo alguna inmersión fallida bajo palos -el balón iba muy rápido para aquél chiquillo infantil-. En cadetes se quedaron sin porteros, pero ahí estaba él, para salvar a sus amigos. En inglés, parar el balón es "save". Salvar al equipo... ¡Cuantísimas veces!

De "no había portero"... a ¡Campeón de España!

En cadetes se metió de portero porque no había otro y a la temporada siguiente era campeón de España con la selección catalana en Madrid -logro que repetiría como juvenil de segundo año en Vigo-. Lo llamó la española tanto en categoría juvenil como junior, disputando campeonatos por Europa. Siguió jugando en Bordils dónde lo hace todavía, en División de Honor Plata. Un auténtico éxito el haber ascendido con este equipo amateur de un pueblo de 1.800 habitantes. ¡Y mantenerse! Van cinco años ya...

Su característica natural fue la explosividad. Ponerse frente al lanzador en los 6 metros y saltar con toda la fuerza y flexibilidad para que no quede un sólo hueco entre los postes. Valora mucho todos los consejos que ha recibido por parte de sus entrenadores, a quienes halaga. También en concentraciones de selecciones, donde había entrenador de porteros y podía aprender muchísimo.

Recalca este factor cómo la clave para los porteros. Que alguien les ubique, les aconseje. Si el primer entrenador está pendiente del equipo, que almenos alguien, el segundo por ejemplo, le enseñe al portero a colocarse. Ante los lanzamientos desde 9 metros, desde el pivote... La técnica de parada, arriba, a media altura o abajo...

Disfrutando del presente, entrenador en un futuro

No cierra la puerta a las ofertas que le lleguen, aunque en el pasado las ha rechazado para priorizar los estudios, la família... Está centrado en disfrutar del hecho de jugar en Plata con el Bordils, algo de lo que sin duda tiene una gran parte de "culpa". Le gusta hacer de entrenador y se ve llevando equipos en un futuro. De hecho, lo hace con la Universidad de Girona y ya le pica el gusanillo...

Aprovecha las últimas palabras de nuestra conversación para destacar el trabajo que se hace en las tecnificaciones de Handporters, de la metodología que están llevando a cabo. Un proyecto que él ha iniciado junto a Pau Puget, Ignasi Admella, Joan Méndez y que va creciendo, se van sumando monitores... Se nota que es una ilusión que une su pasado, su presente y su futuro. Debe ser que los que disfrutan aprendiendo, disfrutan enseñando.

Y unas bonitas palabras para el Keeper-Simulator: "Cualquiera que no lo haya probado y lo pruebe, es que alucina".

 

Fotos: Xavi Vegas / FCH
(partido 'Sonrisas que curan' 2018)

 
 
 
 
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